Ignacio Unrrein 


Casa Amarilla 


Hace tres años me invitaron a pasar un fin de semana en el Delta. Subí las escaleras atrapado por la sensación de estar en un lugar al cual no pertenecía y no podría pertenecer nunca. Abrimos la puerta y el olor a humedad combatía con el de la caca de los murciélagos. A pesar de que era de día su presencia parecía haber quedado imantada en las paredes y el techo de chapa que por momentos crujía. Dejé mis cosas y salí al umbral. Me aferré a la baranda y sentí la rugosidad de la pintura que se rompía como la cáscara de un huevo con el movimiento de mis dedos, si los mismos se desplazaban en el sentido contrario a la veta del momento en el que alguna vez había sido pintada.

Me erguí cual capitán amanece en su buque pesquero un día más. El río se envolvía sobre sí mismo pero sentí que tarde o temprano acabaría con nosotros. Pensé en un título, Todas las tierras de nadie. Podría haber sido el de alguna historia que me sorprendería escribiendo ese fin de semana. Pero toda esta experiencia que nunca sucedió fue el súbito pulso de lo acontecido en la cocina.

El agua a punto de rebalsar parecía habernos esperado. La bacha se había inundado a través de un goteo que perdía agua probablemente desde la última vez que alguien había ido. En su momento no pude calcularlo. 1 gota equivale a 0,05ml. La bacha era vieja y podría almacenar unos 25 litros, 25.000 ml, 500.000 gotas. Si una gota cae en un segundo, la bacha se habría llenado en 8.334 minutos, 138,9 horas, casi 6 días.

Me hubiera gustado averiguar si ese fue el tiempo en el que alguien había ido por última vez, pero en ese momento lo único que parecía señalar con urgencia cada gota, era su capacidad colectiva de ser pérdida y recupero a la vez.


Ignacio Unrrein
Mayo 2018

Fotos 
Ramiro Iturrioz (Muestra)

Alejandro Hel (Obra Periférica)




© 2018, TaMaCo. Todos los Derechos Reservados
Iguazu 451
Parque Patricios
Buenos Aires, Argentina.


 tamaco@chela.org.ar
︎ ︎ ︎
TaMaCo es un proyecto de: